jueves, 25 de septiembre de 2008

Fecha 6: 21/09/2008


Emereth

Alex se despertó en el hospital y se dio cuenta de que el suero que le estaban administrando no era del todo “normal” y así fue como reaccionó: se arrancó la aguja del brazo y mató a la enfermera que lo estaba cuidando clavándole su espada. Acto seguido el hombre de negro que estaba en la puerta entró y lo apuntó con su arma. Entre disparos, de los cuales varios le impactaron, logró llegar hasta él para atacarlo. Una alarma comenzó a sonar fuertemente y unos láseres comenzaron a escanear su cuerpo. Luego de rebanarle la cabeza al tecnócrata intentó sobrecargar el sistema eléctrico a través de los enchufes, pero no logró nada positivo. Levantó el arma del tecnócrata sujetándola con una sábana, pero la misma no disparó cuando la probó. Entonces decidió salir de la habitación.
Una gran ametralladora que fue descubierta desde el techo le apuntó, preparada para llenarle el cuerpo de agujeros. Alex viendo esto hizo volar la pared que estaba a su lado para escapar de su rango. En la otra habitación la vio a Victoria dentro de un enorme tubo lleno de un líquido extraño. Viendo que iba a ser imposible sacarla de allí decidió entrar por la puerta de la derecha, allí estaba Gabriela que tenía puesto una especie de chaleco de fuerza. Al mismo tiempo un ente de nanomáquinas comenzó a “materializarse” enfrente de él. Alex le arrojó un ataque de fuego, pero la criatura se cubrió con una armadura especial y el truco no surtió efecto. Detrás de la última puerta estaba Leticia, varios cables estaban conectados a su cuerpo, y Alex probó cortarlos con la espada. Esto no fue una buena idea, Leticia comenzó a gritar de dolor, entonces Alex desesperado comenzó a tocar los botones de la computadora donde estaba conectada. Por pura suerte los cables se soltaron.
Alex intentó un efecto gravitatorio contra el ente de nanomáquinas, pero él se licuó para rodear el campo creado y volver a materializarse donde no lo alcanzara. Luego dijo “Defensa Elemental” y tomó forma una vez más: adaptó su brazo para crear un arma con tres cañones. Alex intentó taclearlo viendo que sus efectos no le hacían mella y el ente le disparó una lluvia de balas a Leticia cuando él lo esquivó. Por suerte llegó Gabriela a ayudarlo:
-¿Dónde están?- le preguntó.
-En la Torre de Londres.

En la torre todos observaron que el espacio se distorsionaba, dejando en el suelo los cuerpos dañados de Alex y Gabriela.
Eleanor se despertó (en todo sentido ^^) y le dijo a Thom aterrada:
-Hay una mujer atrás tuyo.
Él le sonrió sabiendo que hablaba de su avatar.
-¿Te acordás de las cosas que te contaba de niño?
-Sí… tengo frío en este lugar.
-No te preocupes, yo te protegeré- le dijo Thom mientras la abrazaba.
Todos se dieron cuenta de que había una profunda distorsión en la realidad, algo realmente grave estaba pasando afuera.
Luego de que Gunnar y Nic ayudaran a Alex con sus heridas, él lo vio al tecnócrata que estaba con ellos y le apuntó con su espada. Él hombre tomó su enorme arma y le apuntó a su vez. Thom se puso en el medio de ambos.
-¡Bajen sus armas! ¡Los dos!
Ya no tenía sentido permanecer en ese lugar, así que salieron. Sobre el río vieron a Bren. Era tan alto como un edificio. Thom abrazó a Eleanor y la hizo mirar para otro lado. Se estaba formando una tormenta de paradoja gigantesca.
-Vamos al nodo- dijo Alex.
-Ya no hay nodo- le informó Nathan.
-Mornington Crescent no tenía nodo, el del chantry Verbena lo teníamos nosotros y el nuestro lo robó esa perra- dijo Thom.
Era momento de irse, había que ir al chantry Verbena para detener a la Hija de la Oscuridad que estaba esparciendo criaturas demoníacas por toda la ciudad.
Entonces Gabriel rompió el vidrio de una camioneta que estaba estacionada en la calle y todos parten hacia su objetivo. Toda la ciudad estaba corrupta. En el camino el niño se enteró que Alex era un ex miscelánea y se empezó a reír como loco. Alex parecía conocer de oídas al maestro de William.
-Imaginaba un doberman- le dijo.
-Y yo me imaginaba un mago (XD).
El parque ya no era eso, sino una ciénaga. En este lugar se sentía terriblemente la distorsión en la realidad. Un resplandor verdoso cubría todo el perímetro y en el suelo había un gran sello dibujado que significaba “la negación de la inteligencia”. La Hija de la Oscuridad estaba sosteniendo abierto el paso a todo tipo de aberraciones, arañas gigantes, danzantes, perdiciones, fomorianos. El resplandor verde provenía de allí.
-Gunnar cierra eso- le decían sus compañeros. Pero no era tan fácil cruzar el parque lleno de esas cosas. Emereth estaba más allá, con la mano levantada y generando la puerta para que pudieran pasar las criaturas. Thom esquivó a varias y se dirigió hacia ella, mientras Nic le disparaba a uno de los monstruos y Gabriel destruía una de las arañas gigantes con sus nunchakus. El niño intentó un movimiento arriesgado, quiso teletransportarse con Gunnar al lado de la nefandi, pero no surtió el efecto esperado y quedó él solo al lado de ella. Por suerte su maestro pudo sacarlo de allí a tiempo.
Nathan generó un rayo desde los cielos para impactarle directamente a Emereth pero ella lo agarró en el aire, lo dividió en dos y lo arrojó al piso con fuerza, y los que recibieron daño fueron él y sus compañeros. Entonces fue el turno del tecnócrata. Utilizó su gran arma que estaba sostenida en un trípode y a la que había agregado ciertos aditamentos, un gran rayo de energía barrió todo a su paso y fabricó una brecha para que los magos pudieran pasar.
Thom seguía avanzando hacia su objetivo, en el trayecto lo atacó un danzante, pero logró pasar sin daño por debajo de sus piernas, entonces el mismo fue directo hacia Nic que lo esperaba para dispararle con la escopeta. Alex voló (literalmente) hacia la nefandi, pero una araña lo interceptó y lo estroló contra el piso. Cuando lograron llegar hasta ella se dieron cuenta de que utilizó un efecto que los dejó totalmente debilitados, tanto física como mentalmente. Gunnar le pegó con sus garras que hacían daño espiritual, pero lo único que consiguió fue darse cuenta de que ella no estaba allí.
La sombra de la nefandi desapareció y Nathan la buscó con su notebook. Cuando dio con ella la vio sobre el hombro de Bren, en el río.
-Está sobre el hombro del demonio- les informó a sus compañeros.
Así que nuevamente se dirigieron hacia allí. Bren aún estaba terminando de salir del río, y todavía no era consciente de su poder. Nathan volvió a observar desde allí, pero no podía asegurar que el cuerpo de ella fuera físico. Mientras Alex creaba un muro de fuego para detener a los monstruos que ya los estaban yendo a buscar.
Y comenzaron a llegar los invitados a la fiesta. Gabriel sacó a su dragón para crear distracción pero se creó una distorsión en el espacio y le dispararon desde atrás. Era Solomon, su enemigo personal.
Solomon se separó en diez imágenes, y Nathan lo intentó identificar infructuosamente. Mientras pasaba esto Gabriel arrojaba al demonio su dragón, pero el avatar se quedó quieto en el aire. El que apareció volando y sosteniendo la fuerza de semejante poder fue Jason Black (alias Hiperion). Thom utilizó su habilidad para fabricarse unas alas de insecto que le permitieran llegar hasta él y atacarlo. Mientras Nathan preparaba un rayo para potenciar el ataque de Thom. El ataque hizo efecto y Black se desconcentró lo que permitió que el dragón de Gabriel fuera a dar directamente a Bren y le arrancara la cabeza. Mientras Jason Black cambiaba su apariencia, sus cabellos se volvieron blancos y todos pudieron apreciar que era el Hermético que había sellado al demonio muchos años atrás. Con horror vieron como él se dirigió hacia lo que quedaba de la cabeza del demonio y lo empezó a absorber.
Mientras Gunnar le pegaba a una imagen de Solomon, Nathan volvían a intentar dar con el verdadero, pero tampoco pudo lograrlo esta vez, pero sí tuvo mejor suerte el niño que lo encontró mentalmente. Él les gritó donde estaba pero Nic no le hizo caso y disparó con su arma al azar. Solomon se desvaneció y volvió a aparecer atrás de Nic, pero el tecnócrata le disparó con su cañón y el escudo desapareció. Solomon volvió a ser uno otra vez. Thom viendo lo que estaba pasando se arrojó hacia él pero Solomon lo esquivó y se cayó encima de Nic. Gunnar invocó a un elemental de tierra, mientras Nathan intentaba un efecto para que Solomon no dispare su arma sin éxito, lo mismo el niño que viendo que Solomon usaba comandos de voz quiso hacer que dijera “autodestrucción” pero no logró su meta.
Entonces Gabriel direccionó su dragón hacia Solomon, pero él volvió a teletransportarse una vez más. Thom se dio cuenta que la Hija de la Oscuridad, que seguía sobre el hombro del demonio, lo estaba ayudando.
En ese momento Thom escuchó la voz de Mariana:
-Maten a Emereth.
-¿Cómo?
Pero no obtiene respuesta y vuelve a subir al cielo una vez más para ir tras Emereth, que se había dirigido “casualmente” hacia otra sucursal de Pentex.
Alex arrojó fuego contra el demonio pero no le alcanzó más que para chamuscarlo un poco. Gunnar le arrojó el elemental de tierra a Solomon pero él volvió a esquivar el ataque, aún así logró salvar a Nathan del disparo que le estaba dirigiendo. Nathan entonces realizó un efecto para neutralizar el escape de Solomon, Nic le disparó a la vez que el dragón de Gabriel lo volvía a buscar. El tecnócrata logró darle a Solomon en una de sus piernas y él intentó abrir una brecha en el espacio para poder escapar, pero se le cerró debido al efecto de Nathan y el dragón de Gabriel por fin lo destrozó.

Ahora era el turno de la otra hermana, y todos fueron transportados hasta la sucursal de Pentex donde estaba Thom.
-No tienen la fuerza suficiente para pelear conmigo.
-Por qué mierda no te vas de una vez- le dijo él.
Alex le clavó la espada de una, pero ella sólo se reía, lo agarró del cuello y lo comenzó a ahorcar mientras le drenaba su vida. Luego lo arrojó al suelo, muy herido e imposibilitado para continuar.
Thom entonces la agarró del cuello a ella e hizo lo mismo mientras recitaba un cántico que hablaba de la batalla en donde murieron los fomorianos. William intentó pegarle en la espalda pero ella desapareció.
Mientras esto ocurría Jason Black continuaba drenando al demonio entonces Nathan se teletransportó hacia allí, junto a Nic.
-¿Qué estás haciendo?- le preguntó Nathan.
-Los estoy liberando de un demonio.
-Entonces vos te vas a convertir en uno.
-Yo no soy un demonio.
-Dejá de hacerlo.
Pero Jason Black no parecía estar de acuerdo porque continuó concentrado en su tarea.
-Será mejor que acaben con Emereth.
Nathan quería destruirlo allí mismo, pero no había nada que él y Nic pudieran hacer contra un maestro del tiempo, así que volvieron junto a los demás. Su trabajo en ese momento fue curar las heridas de Alex y Gabriel. Ahora era mucho más fácil utilizar sus habilidades. La paradoja no los estaba afectando desde que el demonio había salido del río. Thom fue el primero en cruzar a la Umbra y seguir a Emereth.
-Negociemos algo ¿qué querés para dejarme en paz?- le preguntó.
-No hay nada que pueda aceptar.
-Entonces tendré que matarte. Hiperion me traicionó pero la estrella roja aparecerá en el mundo. Queda un demonio más, dos ya han muerto. Te diré donde está el tercero.
-Entonces ¿qué harás?
-Todo esto me desgastó, la muerte de Azlesa fue un duro golpe para mí. Hiperion fue el artífice de todo esto, y yo tengo que pagar por haber corrompido a mi hermana.
Parecía que una pequeña parte de Emereth aún conservaba cierta cordura, pero en ese momento desapareció ese mínimo atisbo de bondad y atacó a Thom. Él ya no podía más y volvió al mundo físico, gracias a la ayuda de Ville la energía mortal que le había arrojado Emereth no llegó a tocarlo.
-Ya nos encontraremos nuevamente- fue lo último que le dijo.
-Hay que destruirla a como dé lugar, ayudame- le suplicó Ville.
-No puedo- fue su respuesta. Y Thom sintió como el alma de Ville, todo el resto de energía que le quedaba, se unía a su cuerpo.
Cuando regresó vio a sus compañeros, listos como él para arriesgarse una vez más a pelear contra ella.
-¿Qué pasó Thom?- le preguntó Nathan.
-Vamos detrás de Emereth, y esta vez todos juntos- y abrió nuevamente un portal hacia la Umbra por el que todos pudieron seguirlo.
-Siete contra uno- dijo Emereth al verlos cruzar- parece justo- dijo y al instante se replicó, había siete de ellas ahora.
Nathan y William hicieron lo mismo, se replicaron en cuatro y en cinco para distraerla aún más. Pero ella utilizó otra vez el efecto que los dejó a todos con menos fuerza física y mental.

Rápidamente los magos fueron derrotando a las réplicas. Cada uno con sus magias y técnicas: Gunnar con las garras, Thom utilizando una espada de hueso, Nic con a precisos disparos de escopeta, Nathan mediante rayos, Alex con columnas de fuego y Gabriel con sus nunchakus. William los protegía a todos del efecto aturdidor poniendo barreras mentales en cada uno de sus aliados. Emereth veía como sus copias caían vencidas ya sea por los golpes o por los efectos contrarrestados por los magos, disipándolos o deshaciéndolos. Si bien los hería, veía que no podría combatir contra ellos.
Para presentar una última batalla, la Nefandi se fusionó con el espíritu del demonio Bren para poder combatir contra ellos nuevamente, pero su fuerza casi había desaparecido. Gunnar, al ver que las barreras mágicas eran tenues y que el poder de todo su grupo era mayor, se convirtió en un hombre lobo y le clavó sus garras. Ella murió, mirando a Thom con un odio abismal.
Un espíritu de mujer con armadura de batalla, con un aura de divinidad tomó forma en el mismo lugar al caer Emereth. Era su avatar, la diosa de la Guerra Morrigan.
-Han llamado a Anthelios. Las batallas finales están cerca, pero cuando lo necesiten, los Tuatha de Danaan vendremos en vuestra ayuda- En el suelo había un cuerno dorado. Morrigan agregó- Ustedes son los únicos que pueden hacer sonar el cuerno.
Cuando regresaron al mundo real se dieron cuenta de que eran las ocho de la noche, pero del día anterior. Hubo un salto atrás en el tiempo, seguramente efectuado por Marianna de Balador. La ciudad volvía a ser la de antes. Afuera estaba Solomon con las manos levantadas:
-¿Firmamos una tregua? Detendré el proyecto del parlamento por unos meses, después de todo soy lo que ustedes llaman Dagda.
Solomon los saluda a todos y se va (Nathan es el único que no lo saluda). Los tecnócratas le devolvieron el nodo al chantry de la Universidad, allí también se guardaría el cuerno dorado por orden de Thom.
En el cielo aparecía una estrella roja, había un demonio más que destruir, e Hiperion estaba libre.

(Escribió Ashe, supervisó Draften)


Fin de la primera parte

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