miércoles, 3 de marzo de 2010

Mago 2º parte: Fecha 13

Los primeros en reunirnos a almorzar fuimos Nic, Thom y yo. Thom no quería llamarnos cual soldados, así que fuimos cayendo y a medida que llegábamos nos uníamos a la conversación.
Había llegado la hora de decidir qué íbamos a hacer, y Thom era partidario de empezar por Jerusalén. Yo le dije que prefería primero acabar con los “Jason” porque en el caso de que tuviéramos que pelear con el tercer demonio y alguno moría iba a ser más difícil después ir a buscarlo a otra línea temporal, ya bastante teníamos con “convencer” a uno de los Jason para que nos ayudara con la lanza de Time.
-Deberíamos decidir a dónde va a ir cada uno- les dije.
-Quizás las lanzas mismas nos lo indiquen- opinó Thom.
Gabriel tenía la teoría que para cada tiempo correspondía una de las lanzas, pero eso no era seguro y no teníamos ni forma, ni tiempo de averiguarlo.
-Tenemos que tener un “plan B” por si las lanzas no lo indican, no podemos ponernos a pensar a dónde va a ir cada uno ahí, podemos hacerlo ahora. Thom ¿alguna preferencia?- le pregunté.
-Si puedo elegir voy a la época Atlante.
-¿Nic a dónde querés ir?
-Babilonia.
-¿Gunnar?
-Egipto.
-Nathan vos deberías ir a la época de los argonautas- me dijo Thom.
-Por primera vez, estoy de acuerdo con Thom- acotó Gabriel.
-¿Por qué?
-Porque en ese tiempo vimos a tu hija, y ella tiene que ver en todo esto- cuando vio mi cara dijo- Bueno, a la niña. Además hay que convencer a Jason de que se nos una, creo que el de esa época es la mejor opción.
-Está bien, yo voy.
-¿Y vos Gabriel?
-Podría ir a la época de Alejandro… o la batalla de Cannas…
-Benji podría ir a Alemania- les dije.
-No, eso sería muy peligroso, podría encontrarse fácilmente consigo mismo- dijo Thom.
-¿Entonces?
-La revolución industrial- dijo Gabriel.
-Bueno, entonces que Solomon vaya a la Segunda Guerra.
-Y quedaría la llegada de los mongoles a Europa y la batalla de Cannas.
Quedó decidido que era muy peligroso enviar a Jezebel a la época de los mongoles así que fue Emereth la designada.
En ese momento llegó Solomon, traía sobre los hombros a Benji, detrás Violet y Gabriela lo acompañaban y Emereth salió de su misma sombra.
-Bueno, parece que ya estamos todos- dije.
Thom ayudó a Benji que estaba inconsciente y le dijimos a cada uno lo que habíamos decidido, ninguno tuvo objeción así que planeamos la ida a Jerusalén.
Busqué la lanza a petición del grupo, estaba en la iglesia principal de la ciudad, debajo del altar.
-Bueno, vamos entonces ¿quiénes van a venir?- preguntó Thom.
-Antes de eso… ¿Nathan probaste a traer la lanza?- me preguntó Gabriel.
-No, asumí que no iba a poder traerla como pasó con las demás.
-Probá
Y así fue, ni siquiera nos tuvimos que mover, la lanza vino a mí sin ningún problema.
-Ok, esto fue más fácil de lo que esperaba.
-Eso significa que Jason ya tiene al tercer demonio- informó Emereth.
Las lanzas resonaban entre sí, decidimos ir a una sala especial para ver qué pasaba si las dejábamos juntas. El primero en probarlo fue Thom, su lanza se unió a la de Time y Death sin problemas. Todos dejamos nuestras lanzas, a pesar de que no estábamos seguros de si las íbamos a necesitar o no para la misión. Benji fue el último en dejar su lanza de Mater. Igualmente no había forma de que las usáramos, yo lo había intentado y la lanza no afectaba ni a favor ni en contra a mis efectos, era completamente inútil.
Thom dijo que yo llevara la lanza así que la guardé.
Cada uno se caracterizó con la vestimenta de la época a la que tenía que viajar y nos preparamos mentalmente para lo que iba a venir.
Marianna nos condujo hasta “El fin del tiempo” y nos despedimos.
-Bueno, lo que viene es a todo o nada, sé que quizás no todos los que estemos en este lugar nos llevemos bien… pero ahora todo depende de nosotros- dijo Gabriel- no fallen.
-Y vos no te mueras- le dije.
-No me voy a morir- dijo él.
-Nos vemos a la vuelta- les dije y crucé el portal con Vicky.
A Thom lo acompañaría Eli, Solomon iría con Gabriela, Benji con Violet, Gunnar con Natasha, Gabriel con Leti, a Nic lo acompañaba una muchacha de cabello enrulado y ojos verdes muy bonita de la casa Shaea. A Jezebel la acompañaron un hombre rubio de anteojos y su mujer una muchacha de rasgos árabes también de la casa Shaea, sus nombres eran Ezequiel y Fátima. Emereth no quiso que la acompañaran así que fue sola.

*****

A partir de allí, solo íbamos a ser Vicky y yo. Mi foco en esa época iba a ser un problema, pero aún así podía escribir en binario. Mientras buscaba al hombre Vicky comenzó a hablar en griego con un marinero. Estábamos en el puerto, pero no pude identificar si era la misma ciudad que la del sueño que tuvimos o no.
El hombre comenzó a conducir a Vicky a una tienda, estaba claro cuáles eran sus intensiones, y ella empezó a hacerme señas para que lo noquee. Intenté dormirlo pero no pude hacerlo, así que agarré una piedra del piso y se la partí en la cabeza.
-¿Estás loca?
-Listo, necesitaba uno de estos.
Me mostró una moneda, vi como dibujó algo en un papel y las monedas se multiplicaron.
-Ahora ya tenemos plata- me dijo de lo más feliz.
-No vuelvas a hacer eso, por favor.
Busqué a nuestro hombre y lo seguimos hasta un templo. De allí se dirigió a la ciudad y tratamos de que no nos viera pero fue en vano.
-¡Argos!- se sorpendió.
-¡Capitán!
Era la única palabra que me acordaba del sueño, y no sabía hablar griego, las cosas se estaban complicando… pero Vicky habló con él y él la abrazó. Hablaron algunas palabras y luego ella me dijo:
-Cree que soy tu hija, le metí un verso de que estabas tomando una poción de oriente para quedar así de joven, dijo que estabas igual a la última vez que te vio.
Genial habían pasado varios años de ese sueño, y ahora seguro Argonexes estaba en su cuerpo, no había duda. Ya no había forma de hablar con nuestro pasado amigo Jasón.
-Decile que tenemos que hacer algunas cosas pero que nos juntamos después a cenar.
Ella hizo la traducción y él se marchó.
Pasamos el día hasta que fuimos a la posada en la que nos había indicado nuestro “amigo”.
Vicky habló con él y él me preguntó qué había estado haciendo esos años. Le dije que estaba investigando sobre rutas marítimas, y había estado estudiando el clima… mierda, yo no era marinero no tenía idea de qué hablarle.
Vicky me dijo que le envenenara la sopa, que estaba empezando a sospechar, lo que no era raro. Le envenené la bebida pero él se dio cuenta.
-¿Quiénes son ustedes?
-Salí del cuerpo de mi amigo- le dije.
-¿Estás seguro? ¿Me vas a dejar hacerlo?
-No
Ese “no” fue porque yo sabía que estaba pensando hacer, tenía miedo de que usara a Vicky como receptáculo. Lo sentía por la misión, pero no podía dejar que lo haga. Le partí el corazón a la mitad y Jasón cayó muerto sobre la mesa. Pero fue inútil, Argonexes todavía seguía allí, podía sentirlo y me hablaba directo a la mente.
-Así no- me dijo- ¿Cuánto la querés?
Iba a hacerle algo a Vicky, intenté frenarlo pero fue en vano. Vi como Vicky escupía sangre y caía sobre la mesa al lado de Jasón. Había usado el mismo efecto que yo hice contra ella, lo sabía.
En ese momento solo quería una cosa, matarlo.
Lo frené en el tiempo para que no tomara otro cuerpo y nos encerré en una burbuja de Correspondence para que él no pudiera escapar. Sí, iba a morir, pero él también.
No vi más nada, solo oscuridad, y no quería ver otra cosa, sabía que Vicky había muerto.

*****

-¿Dónde está Vicky?
No solo fallé al intentar destruir a Jason, también había perdido a Vicky…
-Fallé…
-No fallaste Nathan
Era Thom.
¿Por qué? Yo no quería volver ¿Por qué me trajeron?
-Vamos a ir a buscarla- trató de tranquilizarme, pero yo sabía que estaba muerta, antes de que Mariana lo confirmara, solo que no quería creerlo. Yo la había visto caer, Argonexes la había matado con el mismo truco que yo había usado para matarlo a él.
Un corte en el espacio donde estaba el corazón.
Vicky… otra vez perdía a la mujer que amaba y otra vez era por mi culpa… Mi corazón se había muerto con ella.
Thom me puso su mano en el hombro.
-Nathan, ahora tenemos que seguir
Sí, quería ir a destruirlo, matarlo y revivirlo mil veces solo para mitigar el dolor que estaba sintiendo. En ese momento escuché una voz que me dijo:
“Ayudame. Ayudame, por favor”
Su insistencia me devolvió a la realidad. Conocía esa voz, era la niña, mi futura hija.
-Thom, ella me está pidiendo ayuda, tenemos que ir rápido.
Benji fue el que armó el plan, íbamos a impedirle todo movimiento, le íbamos a bloquear la magia, Solomon y Gabriela se encargarían del plano mental, Thom y Gunnar del Espiritual, Gabriel y Benji de la energía primaria y yo lo iba a retener con Time.
-Nic vos tenés que buscar su punto débil- le pedí. Él era el que más podía ayudar en ese asunto.
-Entendido.
-¿Quién va a llevar la lanza?- preguntó Thom.
-Yo…- dijo Eli tímidamente.
-Yo no tengo objeción- dije y le tendí la caja.
Cuando llegamos a Jerusalem vimos un enorme cráter en el medio de la ciudad, en el centro, en el medio del aire aire, estaba la niña, sosteniendo una esfera azul, un campo la protegía pero Jason lo estaba debilitando. Thom llegó a ver un hilo plateado que la ataba a Jason, la había traído desde el futuro.
Todos comenzaron a levantar los escudos y yo hablé con ella.
-Helena, venimos a ayudarte
No sabía su nombre, pero así se había llamado cuando yo era Argos.
-Mi nombre es Julie.
-Julie, no tengas miedo te vamos a ayudar
-Él no puede tener la esfera
-No la va a tener, quedate tranquila
El plan, tenía que seguir el plan. Frenar en el tiempo a Jason, fortalecer el escudo que íbamos a crear con mis compañeros.
“Perdoname Vicky, no pude protegerte, moriste por mi culpa, tengo que salvarla a ella, no importa si me muero.”
Jason no podía hacer magia, pero Nic vio el centro de su poder, tres esferas negras en su pecho, eran los tres demonios, y hacia allí apuntó la escopeta. Emereth sacó una vez más a esa criatura con forma de cien pies gigante, ella era la única que podía luchar contra ese poder.
-¡Necesito tiempo!- gritó.
Así que los demás nos encargamos de brindárselo. Pero Jason se curaba después de los ataques. Uno a uno nuestros compañeros caían, así que Thom dejó en manos de Gunnar el plano espiritual y comenzó a levantar a los caídos mientras yo reforzaba con mi poder el escudo de Julie.
Jezebel tuvo una tarea bastante difícil, el Jason de púrpura hizo su aparición y ella fue la encargada de distraerlo.
Vi que Violet se acercaba ella y se metía en el campo para abrazarla y protegerla con su propia vida, Eli se estaba acercando a las dos con la lanza.
-Gabriel, bajá los escudos y atacalo. No le estamos haciendo daño…- le dije a la vez que le pedía a Thom que hiciera un efecto de Life para impedirle a Jason que se curara el daño que le hacíamos.
Sabía que Gabriel iba a sacar al dragón, y así fue. El dragón se desprendió de su mano y Jason con una sonrisa en sus labios lo absorbió. Gabriel se había quedado sin su avatar.
Emereth sacó el dragón de Jason y el mismo se elevó en el aire, se multiplicó en muchos dragones en una nube negra alrededor de Emereth. Ella le dijo a Gabriel que se uniera a ellos y un último ataque hizo que se desintegrara junto con ellos.
Natasha atacó en su forma de crinos, pero también cayó, como consecuencia Gunnar bajó el escudo y comenzó a atacar el espíritu de Jason. Yo sabía lo que él estaba sintiendo.
Emereth le fue sacando del cuerpo los demonios a Jason y los devoró ella, uno a uno. El último disparo de la escopeta de Nic se llevó por fin a nuestro enemigo, al enemigo de toda la humanidad, porque lo que siempre había querido Argonexes había sido el descenso.
Julie nos pidió que nos acercáramos a ella.
-Gracias, ustedes impidieron el descenso de la humanidad, ahora todos tienen que poner sus manos sobre la esfera.
Era la esfera de la unidad, ahora el mundo despertaba de nuevo, como lo había hecho ya una vez, hacía mucho tiempo.
Eli le entregó la lanza a Julie y ella la utilizó para volver el tiempo atrás… para llevarnos otra vez al lugar donde todos nos habíamos conocido.

*****

Después de que tocamos la esfera azul, el tiempo volvió atrás, estábamos en el chantry de la Universidad de Londres, no hacía mucho que había escapado con Benji de la base tecnócrata. Los que no habíamos muerto recordábamos todo lo que había pasado, pero los que sí habían muerto, no recordaban nada. Alex estaba también con nosotros y Gabriel abrazó contento a su mejor amigo como sino lo hubiera visto en mucho tiempo, solo él entendió por qué.

Y ahí estaba ella, otra vez frente a mí, quise correr hacia ella y abrazarla, decirle que la amaba, que me perdonara por haberla dejado morir, pero ella no recordaba nada de eso… Me miró con esa sonrisa en su rostro, ya no la merecía, y aparté la mirada.

Sabía que si le hablaba, que si le pedía una cita ella hubiera aceptado, pero ya no quería hacerlo, yo no podía protegerla… era muy peligroso que volviéramos a estar juntos, iba a ponerla en peligro, podían usarla otra vez para destrozarme a mí, no podía permitirlo. Sabía que John no estaba muerto y él era capaz de hacer eso y mucho más. No podía arriesgarla, no iba a soportar perderla de nuevo… Añoré su compañía, añoré sentir su cuerpo abrazado al mío, añoré sus besos, sus caricias, añoré sus ojos mirando fijamente los míos. Me sorprendí al sentir las lágrimas, ya no recordaba si había llorado alguna vez.
No, no puedo hacerlo, lo siento Julie, me hubiera gustado mucho que nacieras.

Salí de mi habitación, ahora todo estaba tranquilo, Thom iba a quedarse, al menos eso dijo, y yo iba a ayudarlo con la cábala. Ahora solo tenía a mis amigos y así iba a ser, quizás no nos viéramos tan seguido ahora, pero estoy seguro que puedo contar con ellos. Ellos son mi familia.

-Nathan, Nathan…- era su voz, y que doloroso era escucharla ahora.
-Vicky ¿qué pasa?- le pregunté.
-Mirá, se estrenó Avatar en 3D ¿vamos?
-¿La de James Cameron?
-Sí ¿qué te pasa? Estás raro, parecés triste por algo…
-Estoy bien…
-Todos están raros, algo pasó y nadie me lo quiere decir, ni siquiera Eli.
Me quedé callado.
“Sí, pasaron muchas cosas, pero no las recordás por mi culpa”
-Debe ser tu imaginación…
Ella me miró con esa cara de desconfianza, la misma que había puesto cuando volví de la base tecnócrata, el mismo día que la había invitado a cenar, el día de nuestra primera cita.
-Bueno, supongo que ya alguien se dignará a contármelo…
-No pasó nada Vicky.
-Mentira, no te creo, pero bueno ¿vamos a ir o no a ver Avatar en 3D?
-No sé… no me interesa mucho…
-¿Ves que sí estás raro? Me dijiste que te morías por ver esa peli desde que viste las primeras imágenes, y hasta se parece a esos juegos que siempre jugás… Sino querés salir conmigo a verla decímelo y listo, prefiero eso a que me mientas.
Me acerqué a ella la miré a los ojos y sonreí. Creo que no esperaba que la mirara tan fijamente porque al instante se ruborizó y miró hacia la puerta.
-Bueno, cuando te decidas avisame- dijo y se dispuso a irse.
-Vicky, esperá…
¿Qué estaba haciendo? No podía arriesgarla de nuevo… Pero ya no podía alejarme de ella, la amaba demasiado, y por fin, después de tantas batallas, iba a poder estar a su lado como le había prometido…

“¿Qué vamos a hacer cuando todo esto termine?”
“Podríamos ir al cine, a bailar, a cenar… todas las cosas que no podemos hacer ahora por estar ‘salvando al mundo’”


-Está bien, vamos a ver la peli, pero con una condición.
Ella me miró sorprendida, una vez más no se esperaba esa reacción.
-¿Cuál?
-Después de la peli vamos a cenar.
-¿Me estás pidiendo una cita?
-Quizás…
-Está bien, pero vos elegís el lugar, yo reservo las entradas para el cine.
En ese momento tuve el impulso de ir hacia ella y besarla, pero me contuve, no iba a apresurar las cosas, solo tenía que esperar que ella se volviera a enamorar de mí.
El destino… no, mi futura hija, me estaba dando una segunda oportunidad, y yo iba a entrenar muy duro, iba a proteger a Vicky, no importaba cómo, no iba a permitir que le hicieran nada.
-Hace rato que pensé el lugar- le sonreí.

No hay comentarios: